El curso, mitología grecolatina

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Este libro fue escrito entre 2003 y 2004 a la vera de un proyecto alternativo de estudio sobre literatura y cultura antigua llamado El Círculo de Mesala en honor a uno de los mecenas romanos del período agustal (siglo I a.c.) llamado Corvino Mesala bajo cuyo círculo se agruparon poetas tales como Tibulo y Ovidio, pero también la única mujer escritora romana que llega hasta la actualidad, Sulpicia. Este proyecto, publicado en 2005 como libro objeto por una editorial de gente cuyo paso por mi vida es mejor no recordar, se convertiría, pues, en la manera que encontré para poder trabajar los temas de la antigüedad clásica que me interesaban y cómo me interesaba hacerlo lejos de la corsetería pequeño burguesa de los claustros de clásicas de la Universidad de Buenos Aires, conocimiento estanco que no sale de allí, que poco menos tuvo a bien expulsarme. En esa soledad y aferrándome a esa vuelta de la literatura (por las grietas las fisuras incompletas, de los cimientos de esta casa que se derrumba, escondida de los padres), empecé a concebir estos poemas en un intento de unir lo que se nos enseña que está indisolublemente separado: literatura y crítica, inspiración y reflexión.

En el segundo año de ese proyecto, trabajamos el canon de la literatura clásica de occidente, y allí re-descubro junto a mis alumnos los relatos épicos de Ilíada y Odisea de Homero y Eneida de Virgilio, pero también las tragedias y las grietas de lo que los otros poetas no dijeron (¿no quisieron decir? ¿o la transmisión manuscrita no quiso conservarnos a la posteridad?). Los poemas son versiones de las tragedias pre y post sitio de Troya, en la voz y las historias de algunos de sus personajes: Andrómaca hablándole a su esposo Héctor; Aquiles, a Héctor un minuto antes de matarlo; Aquiles llorando por la muerte de su amigo íntimo Patroclo; Penélope y Odiseo/Ulises en un canto compartido; Clitmnestra y Medea sobre la muerte de sus hijos; la muerte de Héctor; Menelao amenazando a Paris; la esposa de Ayax, Tecmesa, hablándole al héroe griego antes de que este se quite la vida; la reina africana, Dido, cantándole a su enamorado, el troyano Eneas, y éste respondiéndole; la historia de la muerte de la reina de las amazonas, Pentesilea, a manos de Aquiles; etc. La intensidad de esas historias vistas con ojos nuevos, fuera de la academia, inspiran la labor literaria de este libro que termina siendo seleccionado para participar de la clínica de poesía que Diana Bellesi diera en la Casa de la Poesía Evaristo Carriego en 2004.

Este libro tampoco cuenta con un glosario de nombres mitológicos con la esperanza y la convicción que, en el intento por acercarse más al poema, los lectores volverán a los textos literarios de la antigüedad y los compendios antiguos de mitología. El libro re-escribe (¿traduce, quizás?) las historias de pasión y dolor de los ciclos mitológicos de la épica antigua y trabaja en forma de identidades-diálogo sobre los protagonistas de esas historias para contar como hubiera querido que fueran o como efectivamente fueron escritas los ciclos heroicos, a la manera del autor antiguo que, a diferencia del burgués, creyente en criterio de original y copia, se incorpora a una larga lista de autores que modifican las tradiciones míticas que el pasado les legara también a ellos. El mito antiguo en nuestra lengua suele ser sinónimo de mito griego, lo cual oculta el hecho de que los mitos tuvieron múltiples versiones, “contaminaciones” de todo tipo y toda clase de procedencias. Su incorporación y modificación del mito no les es inocente ni a-ideológica/a-política. Los autores antiguos eligieron sus mitos dentro de una abundante literatura legendaria pre-existente, de allí que no se puede hablar de una versión original sino de tradiciones regionales. Más aun, muchas veces la creación y la manipulación mítica estaban indisolublemente vinculadas con la práctica poética literaria de allí que el mito muchas veces se adapte a las reglas y leyes que determina la puesta en discurso de las materias.

Volver a escribir y a sentir y leer, al hacerlo, lo que otros no quisieron, lo que dejaron sin tocar o tocado apenas, y hacerlo de una manera diferente y de allí que el primer y último poema, los únicos que no son diálogos, completen en círculo y expongan que creo yo acerca de todo esto.

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Finalmente, quisiera dedicar muy especialmente este libro a todos y cada uno de mis estudiantes de El Círculo de Mesala (2003-2005) sin los cuales jamás hubiera vuelto a adentrarme como lo hice en los misterios de la literatura antigua, no como una erudita sino con la fascinación y el entusiasmo de la que va a iniciarse en una experiencia mántico-mística. Para ellos mi libro, especialmente a: María del Carmen Brion, Marta Pafumi, Gloria, Hernán, Belén, María Cristina López (S.T.T.L.), Elisa Facco (STTL), Jorge Solimano, Andrea Chacón, Emilce Strucchi.

Las editoras tejen redes de sustentabilidad a través de la publicación de sus materiales de manera independiente. Este libro está online si querés leerlo sin comprarlo. No está liberado más que para ser leído en su web http://elcursomitologiagrecolatina. Entendemos por liberar y libre la forja de una cadena ética de apoyo mutuo; y no servirse de una fuente insaciablemente sin siquiera retirar la mesa. Si querés publicar, reproducir, difundir, editar, traducir, estos poemas o este libro, escribirnos y charlemonos: winona.free@gmail.com.

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Thisbe
Me contentaré con escribir
por las grietas
que otros poetas
Grandes
mucho más grandes que
Yo
me han dejado.
Por las grietas
las fisuras incompletas,
como Thisbe,
de los cimientos de esta casa que se derrumba,
sobre las sobras no queridas
por otros poetas
las migajas del banquete
de este cielo incandescente
de este sonido escondido
oculto de los padres
a media noche
un cielo de dioses,
bóveda de héroes,
otra vez pero
                                              diferente
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